-Te explicaré algo – le respondí. Cuando uno ama a una persona interioriza su belleza, su bondad y su malicia. Todo esto queda tatuado en las paredes internas del corazón. Por cada relación se produce una nueva pincelada en los ventrículos, cuando amas a muchas personas te llevas una parte de cada una y aportas a esta otra parte con tu esencia, de manera que llega un momento en el que tu corazón ya no es la inocencia con la que naciste, sino una continua evolución de distintas fragancias, una por persona.
-¿Entonces soy una fragancia más para ti?
-No, mi vida. Quiero besarte hasta que mi corazón deje de latir y que, entonces, me abran el pecho, miren dentro de mi corazón y vean pintado en él el cuadro más sincero que jamás se haya visto, entonces descubrirás que tú has sido la única artista que ha dibujado sobre mi lienzo.
Un beso, una sonrisa y una pasión incontrolada.
Romántico.
