Lo había pensado tiempo atrás, no mucho, quizás dos o tres veces, pero apenas un par de segundos. En seguida olvidaba o avergonzaba los hechos. Pero aquella vez no, llevaba un minuto mirando su huesuda y frágil cara adormecida y no pensaba oponer resistencia a aquellas angustiosas ganas de matarlo.
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No fue para tanto.
Un error
Lo mejor para aliviar las ganas es caer en su tentación. Muy bueno, y no puedo decir que no sea para tanto. 0.o
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