martes, 29 de diciembre de 2009

Cáncer

Sentir cómo envejeces a un ritmo frenético pero a los 52 años, ver cómo el mundo gira y no te espera, sentir que tus semejantes llevan el tipo de vida que tú deberías llevar pero que ya no puedes, ignorar que la vida es injusta para poder seguir adelante, creer que estás feliz si un día no te asfixias pero el que te ve desde fuera sabe que tu existencia ya es polvo, eso es el cáncer.
A veces lloro, no porque estés ausente, sino porque creo que me he acostumbrado a tu ausencia. Sabes que prefiero mil veces sentir cómo vuelves a dejar de apretarme la mano y que se me parta el alma en dos, que seguir caminando como si nada hubiese pasado. Aunque el olvido a veces juegue con mi memoria, mi pecho siempre te recuerda, porque mi corazón es hijo del tuyo. Te quiero, papá.


Romántico.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Jalea Real

Te comercializan en pequeñas dosis porque saben que eres demasiado valiosa, y tú sabes que yo te necesito, para afrontar el invierno, para que prepares a mis defensas para la batalla, para que mis legañas no se conviertan en lágrimas en cada desayuno. Sólo tú produces un sabor metafórico en mis papilas gustativas como restos de mis huellas dactilares en peligrosas curvas de mujer y recorres mi organismo en busca de heridas de bala. Jalea real, eres mi segunda dama.


Romántico.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Socorro

Con restos de sus segregaciones vaginales en la yema de mis dedos todavía podía escribirlo…


Romántico.

lunes, 14 de diciembre de 2009

La maté

Era un día normal de madrugada cuando me levanté y me dirigí al retrete, entonces relajé el esfínter y empecé a verter la urea dentro del inodoro, o al menos eso creía cuando comprobé que aquella era una de esas dobles expulsiones, de modo que encharqué algunas baldosas. Cansado, murmuré algo así como: “Me cago en la puta muerte…”. Entonces, me di la vuelta y allí estaba. Por supuesto, ya me había enfrentado otras muchas veces a la muerte, pero esta vez parecía que estaba dispuesta a llegar hasta el final. Comencé a distraerla hablando acerca de si la primera vez dolía, yo le dije que a mí no me dolió, luego le empecé a hablar sobre un estudio científico extraordinariamente profundo iniciado por la revista “super Pop”. Pero se dio cuenta de lo que pretendía, así que alzó la hoz, dio un paso atrás y… Se resbaló con la, todavía caliente, laguna amarillenta y cayó al suelo golpeándose la nuca contra el lavabo. En fin, había matado a La Muerte. Volví a la cama y seguí durmiendo.


Romántico.

Lo ignoro

Ignoro la política, la economía, la cultura, la actualidad, la historia, la tecnología punta, las modas, la televisión, los deportes de masas, el mundo del automovilismo, el tuenti, los amigos y mujeres banales, las desfasadas fiestas nocturnas y las fechas socialmente importantes como: los cumpleaños, las graduaciones escolares, “San Valentín” , “Navidad” o “Noche vieja”. Y ¿qué me queda? ¿Vacío? No, demasiada tranquilidad.


Romántico.

Paranoia

Como cualquier otro día volvía de la facultad saliendo del cercanías dispuesto a dirigirme a casa, así que bajé mi calle, me situé a la altura de mi portal, fui a meter la llave y… ¿Cómo? ¿Qué hacía ese local de música funky en el sitio donde solía estar mi casa? En fin, inédito. Incrédulo de mí di un largo paseo por todo mi distrito hasta que las farolas se encendieron, entonces decidí subir al cerro de Laguna. Allí, sentado, había un joven aspirante a alopécico, con una nariz, como diría Quevedo, superlativa y cuya corpulencia física era inversamente proporcional a la camiseta que llevaba. Estaba ahí, mirando cómo la luna brillaba en secreto entre todos esos edificios, como el que observa a una musa de pelo corto desprendiendo hermosura entre la gente de un bar. El chico parecía que lloraba, pero no había ni una lágrima en su rostro. Le pregunté qué le pasaba y me respondió:
-Hermano, estoy ya cansado de este mundo cuya única ley que rige el orden público es: llora, pero no hagas mucho ruido.
Le di un abrazo.

Romántico.

martes, 8 de diciembre de 2009

Políticos














Reclamé aquel prestigio de libertad que me quedaba. No quisieron dármelo pero alargué la mano con la esperanza de tocar su frágil corazón, relajar músculos y reblandecer su alma ante mi perseverancia. No dio resultado, sus menos de dos de frente estallaron contra mis mejillas dejándome aturdido. Entonces tuve clara la idea, el poder corrompe al débil y al fuerte.

Un error.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Analgésico léxico

Llegué a casa y empecé a escribir frases del tipo de: bajo los efectos de esta odiosamente placentera soledad; yo no miento, salvo cuando no digo la verdad; ¿sigue estando tu hombro disponible para humedecerlo?; o, el gran problema de la vida es que al final todos dejamos de vivir. Bien, era otro de esos días en los que rozaba la catástrofe emocional subcutánea, ese estado al que vulgarmente denominan depresión, depresión interna que nunca llego a manifestar por ser preso de la estabilidad, sólo otro esclavo más del sistema físico basado en el equilibrio entre la mente y los sentimientos, la razón y la pasión. Otro día más en el que me adentro en este laberinto sintáctico en el que mi vocabulario camina libre y juega semánticamente. Bendita escritura, sólo tú dibujas poéticamente la desembocadura de mis secreciones oculares.

Romántico.

Navidad

¿Navidad? Prefiero morderme la lengua hasta que me sangre, porque allí siguen muriendo de hambre aunque aquí “venga” Papa Noel. Venga, ahora a ver quién se atreve a echar confeti sobre esos 18 kilos de cadáver de 13 años de edad.


Romántico.

Mundo nuevo, igual de sucio

Es morboso destapar poco a poco las incógnitas del mundo, paso a paso, con cuidado de no caer en movimientos helicoidales descendientes, actuar de las formas que antes rechazabas, sentir como la ventisca arenosa te obliga a cerrar los ojos, abrirlos, y ver otro mundo, otra imagen, sentir el olor de otras flores, progresar, o al menos creer que progresas individualmente, creer que el mundo te ama y ver cómo, en un segundo, los niveles de autoestima decrecen hasta proclamar la crisis, la bancarrota de tu propia economía personal. Sí, cuanto más conoces del mundo, más te acercas a la sensación de libertad, el inconveniente es cuando te acuestas cada noche temblando, con frío y miedo, mucho miedo. Por el día soy yo, pero por las noches soy suyo. Soledad, abrázame.



Romántico.

martes, 17 de noviembre de 2009

Al infierno

Esta vez llegué a casa mucho más colérico y decepcionado de lo habitual, los de la editorial intentaron “sugerirme” sutil y despiadadamente que debía redactar más artículos. Hipócritas, no les importaba la calidad, sólo querían leer párrafos banales, como el resto de la sociedad. Habían forzado mi inspiración, pero lo peor de todo era que el entendimiento humano no es compatible con la buena literatura, muestra de ello es que yo sólo escribo en tres circunstancias en las que siento que no pertenezco a mi raza: cuando una musa me acaricia la espalda o deja de hacerlo, cuando siento que soy el único poeta con vida incapaz de apreciar la decadencia de este mundo tan cruel y, la principal de todas ellas, cuando siento que soy el hijo bastardo de Dios. En fin, que les jodan, a ellos y al mundo.

Romántico.

Distancia

Peor que la cleptomanía del ladrón, peor que la drogodependencia del toxicómano, incluso peor que la ninfomanía de la promiscua, peor que todo ello es la pasión del enamorado. Es difícil evitar la tentación de romper la distancia con tu amada cuando conoces de memoria las coordenadas exactas de su tesoro.

Romántico.

Mente calenturienta

Me imagino cómo sería recorrer airoso un pequeño bosque de 6 mm de altura. Aquella fría aurora que rebordeaba mi mente no era más que la fuerza del invierno, incapaz de penetrar en mi espacio vital, chocaba fuerte contra el microclima que había creado por encima del cuello, ligeramente más caliente que el resto del mundo. Él me quitó el escudo, pero yo mismo, como sistema de supervivencia, creé algo mucho mejor, algo extraño, caliente.

Un error.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Opio

Llegué a casa, me quité la americana y encendí un cigarrillo, pero esta vez la nicotina no podía hacer frente a mi batallón de nervios, así que me lavé las manos en un vago intento de purificarme. Nada, no podía olvidar el olor de esa bala que ahora estaba incrustada en el pulmón de esa pobre niña, fui hábil esquivando la mirilla de Gordon, también fui estúpido. Estaba padeciendo una mezcla de seísmo muscular y apocalipsis neurótica, así que me dirigí a la cocina e ingerí una pastilla de opio, de esas que mi padre solía tomar cuando el cáncer le asfixiaba. Suspiré. Ahora sólo quedaba esperar a la putrefacción emocional, una muerte lenta, un paradisíaco estado donde no tienen cabida el dolor, la conciencia, el recuerdo, ni siquiera la soledad. Por fin, ya llega…



Romántico.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Aire











Pensativo observaba aquellos metros que le separaban de un colérico éxito, algo puramente intrínseco por lo que llevaba días sin dormir. Cogió carrerilla, dio dos zancadas y se detuvo, volvió a dudar. No, esta vez no. En la tercera zancada del segundo intento se hizo el silencio en el aire, apenas media vida en medio segundo. Y encontró el éxito, junto a un esguince de grado 3.

Un error.


miércoles, 11 de noviembre de 2009

Se apagó su sonrisa














En ocasiones envidio a la religión por esa forma suya de apaciguar los llantos haciéndonos creer que tenemos una segunda oportunidad, un sitio mejor; que esta miserable vida sin valor solo es un trámite, que lo importante viene después. Solo un insensible sería capaz de no alegrarse por ese tránsito a la felicidad.

Tan solo fue un error.

lunes, 19 de octubre de 2009

"Enajenada Semana"

Los días lectivos ni me lo planteo, simplemente fluyo, los viernes y sábados incluso lo agradezco, pero los domingos…No, los domingos no puedo vivir sin ella.
Romántico.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Street Attitude

En ese momento yo iba bajando la Gran Vía de Madrid sobre mi patín nuevo con esa chulería innata que me calzo, descendía por allí esquivando, incluso despreciando, a los demás transeúntes que, a mi lado, parecían insignificantes. Llevaba mi camiseta sudada de dos días, mis pantalones descoloridos y mis naikis extremadamente rotas, yo, el más sucio pero formal de toda la avenida. Pero claro, no todo podía salir tan bien, sumido en esa atmósfera de superioridad una piedrecilla obstaculizó el movimiento de rotación de una de mis ruedas, así que caí desplomado sobre la perfectamente pulida superficie de aquel suelo. Me levanté colérico y, dirigiéndome a la piedrecilla, pronuncié, como accediendo a niveles lingüísticos angelicales y que sobrepasan los límites del raciocinio y la realidad: “ Ohh, fuck yo madafaka in my ass, bitch!”. En fin, auténtico, todavía sufro de hipertensión sicótica por inefabilidad.
Romántico.
*Gracias a Pinto por trasmitirme la idea de esa superioridad estilística que tenemos los que sentimos el skate de verdad.

jueves, 8 de octubre de 2009

Solo

Todos nacemos con un escudo en el pecho que nos protege, pero cuando una persona te destruye este escudo para hacerte uno mucho más fuerte y temerario, una coraza que te hace sentir especial, sientes estabilidad. Pero, por otra parte, cuando esa persona desaparece de tu vida te deja sin coraza especial y sin escudo inicial, entonces vuelves a sentirte a un más desnudo y débil que al principio, vuelves a actuar con miedo, vuelves a la incomprensión y sientes que eres un cualquiera. La vida es injusta, la inspiración un dama de burdel, y el amor cuatro letras inestables que acaban recordándote que naciste solo.

Romántico.

La esquina del pequeño cuarto de baño de mi casa

Allí donde convergen las distintas perspectivas, ese rincón al que han llamado tiempo, paz, silencio e, incluso, utopía, allí donde se han producido las mayores batallas hacia la libertad, incluso la Guerra Fría. No es polvo lo que tiene, si no restos de sangre, hechos y millones de experiencias. Hay tres vertientes secantes en ese punto, cada uno tiene las suyas, las mías son la escritura, Madrid y el amor. Cuando la vida ejerce presión sobre mí me siento frente a ese rincón y lo contemplo, ese rincón al que llaman mundo y cuyas coordenadas lo sitúan en la esquina del pequeño cuarto de baño de mi casa.


Romántico.

jueves, 28 de mayo de 2009

La teoría del amor

-Tú sólo me quieres a mí, ¿no cariño? – me preguntó.
-Te explicaré algo – le respondí. Cuando uno ama a una persona interioriza su belleza, su bondad y su malicia. Todo esto queda tatuado en las paredes internas del corazón. Por cada relación se produce una nueva pincelada en los ventrículos, cuando amas a muchas personas te llevas una parte de cada una y aportas a esta otra parte con tu esencia, de manera que llega un momento en el que tu corazón ya no es la inocencia con la que naciste, sino una continua evolución de distintas fragancias, una por persona.
-¿Entonces soy una fragancia más para ti?
-No, mi vida. Quiero besarte hasta que mi corazón deje de latir y que, entonces, me abran el pecho, miren dentro de mi corazón y vean pintado en él el cuadro más sincero que jamás se haya visto, entonces descubrirás que tú has sido la única artista que ha dibujado sobre mi lienzo.
Un beso, una sonrisa y una pasión incontrolada.
Romántico.

lunes, 4 de mayo de 2009

¿Por qué no?


Lo había pensado tiempo atrás, no mucho, quizás dos o tres veces, pero apenas un par de segundos. En seguida olvidaba o avergonzaba los hechos. Pero aquella vez no, llevaba un minuto mirando su huesuda y frágil cara adormecida y no pensaba oponer resistencia a aquellas angustiosas ganas de matarlo.
...
No fue para tanto.

Un error

Distraido


Sus pechos marcaban sensualmente aquella camiseta escotada. EL juego de sombras que ella dibujaba conseguía distraerme de todo aquello en lo que estaba sumergido. Mas reprimido, volví a casa cojo jurándome a mí mismo no volver a hacerla caso.

Un error

viernes, 10 de abril de 2009

Al otro lado del mar


Allí estaba yo solo recordándola. Hacía frío pero tan solo llevaba una camiseta corta. Mi vista se perdía en la convexidad del océano. Al otro lado, a miles de kilómetros, se encontraba ella.
Me lo pensé dos veces, ¿por qué no? Di dos pasos para atrás, cogí impulso y salí volando. Maldita imaginación, caí sobre la arena desesperanzado.

Un error

sábado, 4 de abril de 2009

Conmigo en cada paso

De color negro, algo de blanco y detalles marrones, algunas franjas punteadas, textura de piel suave como las mejillas de un bebé recién nacido. Lo importante no es el símbolo que las atraviesa, sino el estilo de su esencia. Conmigo en cada paso, protegiendo maternalmente mis tobillos, queridas Nike 6.0 Air Mogan Mid Black.


Romántico.

Escritura

Levanté el lápiz, lo apreté como si fuera mi última esperanza y comencé a escribir. Clavé la punta y el carboncillo brotaba deslizándose sobre la pura textura del folio como el que se inclina para besar los senos de su musa.

Romántico.

viernes, 20 de marzo de 2009

He conocido el mundo

Llegué a casa, abrió la puerta antes de que llamase.Ella, ansiosa, me preguntó:
-¿Dónde has estado, cariño?
Llorando me acurruqué en sus brazos, cual bebé con su madre, y le respondí:
-He conocido el mundo.
Romántico.

viernes, 13 de marzo de 2009

¿Feliz?

Sé feliz, le dije. ¿Cómo? me preguntó.
...
No supe contestarle...


Un error

miércoles, 4 de marzo de 2009

La playa de sus piernas

Su cuerpo describía unas perfectas curvas, como el oleaje tranquilo de un día silencioso. Yo descendí por el valle que formaban sus caderas hasta su laguna. Conseguir oxígeno entre sus piernas era como estar en la arena de la playa esperando el límite de la ola. Sus muslos eran las palmeras que me daban sombra, su vagina, cálida y ella, una mujer preciosa.
Romántico.

martes, 24 de febrero de 2009

Amor propio

Nos impedimos el paso mutuamente, nos miramos a los ojos, su rostro estaba húmedo debido a las lágrimas. Se arrodilló ante mí y me pidió ayuda. Cuando le pregunté por su nombre me respondió que era Dios. Entonces, sonreí y le contesté que yo no iba diciendo por ahí que había creado el mundo ni que podía controlar el destino de todos los seres humanos como hacía él. Le di la espalda, me fui y dije para mis adentros:
-Romántico, tú eres tu propio premio.

Romántico.

Intro

Llamé al timbre, abrió la puerta, me recibía con un vestido negro escotado. Ella me pidió que la besase y, de repente, desaparecí. Sin darme cuenta estaba en el noreste de su cuerpo.

Romántico.

domingo, 15 de febrero de 2009

Nuestra mutua estupidez


Yo permanecía frío al otro lado de aquel sofá grisaceo. Tenía los pies congelados pero no pensaba moverme de mi sitio. La quería pero nuestra mutua y puta estupidez nos había distanciado físicamente y destrozado psíquicamente. Quería acercarme y ella deseaba que me acercara a ella, pero ni yo iba a hacerlo, ni ella iba a pedírmelo.
Y así fue como acabó todo, con hondas y mudas lágrimas recorriendo nuestras mejillas. Un leve movimiento hubiera curado la situación, pero yo no escribo en pretérito perfecto simple.

Crema: "Que el cuerpo no sabe llorar, lo que llora es el alma"

Un error

miércoles, 11 de febrero de 2009

Y volví a ser real...


Medía cada paso que me llevaba a su puerta. Observé su puerta, el olor a barniz palpable en el ambiente me hizo recordar aquella facilidad con la que me manipulaba. Odiaba aquello, pero tenía algo que me atraía con una fuerza feroz. Acaricié el timbre dubitativo. De nuevo aquel dulce aroma llegó a mis entrañas. No sería yo quien le ayudara con el barniz, quien la ayudara. Si quería solo sexo, sexo solo tendría. 180 grados de giro, hasta nunca.

Un error